2.0 José Antonio Labordeta DISCOS
     
LIBROS DISCOS TELEVISIÓN POLÍTICA PASEOS
C r o n o l o g í a B i o g r a f í a S o b r e  é l
C o n t a c t o     A g e n d a
     

D I S C O S
Cantar y callar, 1971
Cantar i callar, 1974
Tiempo de espera, 1975
Cantes de la tierra adentro, 1976
Labordeta en directo, 1977
Que no amanece por nada, 1978
Cantata para un país, 1979
Las cuatro estaciones, 1981
Qué queda de ti, qué queda de mi, 1984
Aguantando el temporal, 1985
Qué vamos a hacer, 1987
Trilce, 1989
Tú yo y los demás, 1991
Canciones de amor, 1993
Recuento. Labordeta en directo, 1995
Paisajes, 1997
Labordeta, nueva visión, 1999

30 temas, Fonomusic, 2001
Con la voz a cuestas, 2001

 
    
«

 

  De chaval cantaba. Cantaba cosas mejicanas y argentinas hasta que un día, un geólogo holandés, en una de esas hermosas noches montañeras, nos cantó un texto de un tipo llamado Brassens. "¿No conocen ustedes a Brassens?" Nosotros, aquí, en este país, y allá por los años cincuenta, no conocíamos a nadie. En mi primer viaje a Francia me traje -escondido en lo más hondo- un disco de Brassens. Lo escuché hasta la saciedad y después, años después, comienza esta historia omo homenaje a ese gran tipo que sigue siendo Georges Brassens.

  Y fue en Jaca, al final de una esperpéntica reunión en casa del ilustre fotógrafo Tramullas, tras de un recital enloquecido de Pío Fernández Cueto, absurdas teorías sobre la utilidad del magnetófono de Pedro Marín, y cachondeos subterráneos de mi hermano Miguel, fue, digo, después de toda esa barahnda y hartos de vino, de rabia, de agosto y de amargura cuando, metidos en un chalé deshabitado, empecé, a voz en grito, a hacer mi primera canción, que luego nunca canté.


Belchite, diciembre del 2000.     FOTO: MARIANO J. BES

  Era una canción entre metafísica y testimonial. Una canción que por un lado tomaba el tono de los espirituales negros y por otro desgarraba el aire con el ritmo de un corrido mexicano. ( ... ) Aquella noche, allí, en Jaca, en el viejo chalé de los Tramullas y en el desván destartalado, la canción baturra -como la definiría el sociólogo Mario Gaviria ( ... - marcaba ya las líneas por las que, en otro país, y en otras circunstancias históricas, hubiesen podido discurrir. Desgraciadamente en esta realidad cotidiana que se llama Aragón, todo aquello carecía de viabilidad y tardaríamos más de diez años en sacar adelante el primer testimonio de una canción texto.

Con la voz a cuestas - Págs. 16-17

»

 

 

 

 

En el concierto de despedida, en la Plaza del Pilar, cuando anunció su retirada.

4 de octubre de 1991. Foto: Antonio Ángel / La Vanguardia