José Antonio Labordeta
P Á G I N A   P R I N C I P A L

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C r o n o l o g í a B i o g r a f í a S o b r e  é l
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A N T O L O G Í A   de   P O E M A S
de
José Antonio Labordeta
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J A V I E R   A G U I R R E


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P O E M A S

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C A N C I O N E S

PRESENTACIÓN   BIOGRAFÍA DE LABORDETA
ALGUNAS CLAVES PARA LA LECTURA DE LA OBRA DE J.A.L.
BIBLIOGRAFÍA Y DISCOGRAFÍA
SOBRE LABORDETA, BIBLIOGRAFÍA BÁSICA

Cuatro poemas traducidos al euskara por
F E L I P E   J U A R I S T I

 

NOTA: Javier Aguirre ha publicado en mayo del 2003 la antología de poemas y canciones
de Labordeta "Dulce sabor de días agrestes" (Huerga & Fierro).
La antología que aparece en estas páginas
es una versión muy anterior del libro y pertenece igualmente a Javier Aguirre y
José Antonio Labordeta.

 

 

í n d i c e


ESTO FUE...
SUCEDE EL PENSAMIENTO
TODOS LOS SANTOS EN ALBARRACÍN
TERUEL
PRIMER RECUERDO
TERCER RECUERDO
SEXTO RECUERDO
HABLO POR HABLAR
CANFRANC
CESARAUGUSTA DOS
TE HE VISTO ENVEJECER
BELCHITE
NOS HACES UNA FALTA SIN FONDO
SE HAN MARCHADO
NADIE EN LAS PUERTAS
ÚLTIMO PASO ENTRE LAS TUMBAS
DOMINGO DECEMBRINO
ACUÉRDATE
HOY QUISIERA
COMO UN ARDIENTE NIÑO (III)
COMO UN ARDIENTE NIÑO (XIII) (PORTARRETRATOS)
COMO UN ARDIENTE NIÑO (XVI)
TRIBULATORIO (F)
EL TIEMPO DIFÍCIL (I)
EL TIEMPO DIFÍCIL (V)
ÉRASE UNA VEZ (VII)
ÉRASE UNA VEZ (VIII)
LOS OLVIDOS (IV)
MÉTODO DE LECTURA (A, E. I, O)
MUCHAS TARDES
MIENTRAS VOSOTROS ESTÁIS CON LOS GRAFISMOS
TE VI EN EL JARDÍN DE LA MEMORIA
TU VOZ SIEMPRE TU VOZ
VOLVEREMOS A VERNOS EN OTOÑO
QUIERO LLEGAR AL MAR PARA SALVARME
EL ÁRBOL
BUENOS DÍAS
25 de julio
15 de enero
10 de marzo
5 de Mayo
PAISAJE (1)
PAISAJE (3)
ETNOLOGÍA: MUJER
ITINERARIO
POEMA (AMARILLEA TODO)
POEMA (DE CANTATA PARA UN PAÍS)

 

 

 

P O E M A S

 


ESTO FUE...


Apenas un recuerdo, un vago sueño
de pasados domingos sin iluminarias
donde los camareros se aburrían
en establecimientos de segunda categoría.

Todo lo demás es un recuerdo nostálgico
de prensados días escolares
en el juvenil guardapolvo de los lunes.

Un sueño escaso de lluvias impares,
de noches inconclusas en mi pijama a rayas,
de furtivas huidas sin permiso
y, quizás, de algún funeral sin esperanza.

Años cautivos que huyeron de nosotros
a través de uno textos donde puede leerse:

Hoy no llueve... Domingo...
Quizás mañana muertos...
Mi padre me ha pegado...
Ya no hay amor... La una menos diez...
Huimos...
               Y huimos para siempre.


(Sucede el pensamiento)

 

 

 

SUCEDE EL PENSAMIENTO


Este tiempo. La lluvia.

Nadie venía a verme por la tarde
y el corazón
opuesto a las palabras,
rendía su homenaje silencioso.

Lejos hablaba el mar, la noche.

Siempre los pasajeros
sienten terror del cielo
y nadie representa la comedia
con el tono de voz apetecido.

Seguía el agua golpeando
y nostálgicos paraguas
redimían la aurora.

Vengo del aire o nunca
decías con tus labios
y más allá, muy lejos,
respiraban los hombres su deseo.

Cada encuentro sucede
apetecido. Todos tienen temor,
es algo repentino.

Y encuentro el horizonte,
el sol guillotinado.

Nostálgico recuerdo.

Ahora y llueve digo
como amor sin palabras:
Sucede le pensamiento.


(Sucede el pensamiento)

 

 

 

TODOS LOS SANTOS EN ALBARRACÍN


Silenciosa la anciana
reza en tu cementerio. Corre la niña.
El cielo está pendiente de la roca.
Aire sobre la muralla,
detenido,
como un lamento,
como una larga frase derrumbada.

Guadalaviar torcido, ausente,
lames, ceremonioso, la roca
que desciende.

                    Albarracín,
quilla de piedra,
rojo penacho de cuestas y de arcadas,
sobre ti duerme el tiempo,
sólo pervive el agua.


(Las sonatas)

 

 

 


TERUEL


Javalambre con nieve. Sobre el pecho,
como una inmensa herida,
los Mansuetos se abren: Carne joven
en la vieja tierra. Gira el cielo.

Pasan, camino de la mar,
los enormes camiones de transporte:
¡Adiós!
            ¡Adiós!

Hoy, San Martín mudéjar, me nostalgia
los amigos que tuve, allá, en mi infancia.
Miro hacia el fondo: Villaespesa.

Todo lleva consigo
la tierra que surge desde dentro:
Teruel:
Áridas voces de mineros, ascienden
del violento carmín de tu paisaje.


(Las sonatas)


 

 

PRIMER RECUERDO

de mi padre

Hoy marzo y siete. ¿Recuerdas? Yo recuerdo.
Soy vivo y te recuerdo: Íntegramente puro,
siempre igual. Diste la mano a quien te dio la mano
y arrancaste el odio a quien te odió de espaldas.

¿Recuerdas? Ya casi primavera, olor a campo,
en las viejas ventanas del colegio -alguien dijo
que tu labor no fue importante.

¡Hay cosas, padre, que son mejor
guardarlas en silencio! -Alumnos con charangas
saludaban tu paso. También tu muerte -fuimos todos

contigo al cementerio- y veían tu pureza total
y sentían tu voz contra sus frentes.

Hoy ya marzo, otra vez, tanto tiempo te has ido
que recuerdo el dolor que te produjo
amar la libertad como la amaste.


(Las sonatas)

 

 

 

TERCER RECUERDO

de Emilio Gastón

Hoy me he dado de bruces
con tu ángel,
borracho en una tasca:

Olivitas rellenas, chorizo riojano,
tinto de Cariñena.

Burocráticamente hablando,
tu ángel se ha hecho ficha
de señor que revienta en los tranvías,
mientras tú, soldado de hace años,
marivioleas por el campo con tus hijos.

Duélete todo, lo sé.
Duélete el mar, la torpe hipocresía,
los mansos ciudadanos, la agonía
de tanto pobre hombre. Yo lo sé
y por eso te tengo entre mis labios.

Tu ángel juvenil se ha puesto gordo
de hacer con tu bondad su melodía.


(Las sonatas)

 

 

 

SEXTO RECUERDO

de Vicente Cazcarra

Hoy he visto a tus padres, cuando volvía a casa.
Ël me miró en silencio,
con los ojos perdidos del hombre que trabaja,
día y noche, en los trenes. Ella, tu madre,
me anunció tus treinta años -igual que yo- cumplidos,
y tu hermana tenía ardor y rabia en las palabras.

Repetimos la historia, tu silencio;
la voz que conocimos ya no existe
y sin embargo, sabemos que envejeces, igual que yo
-soy calvo y apunto para padre-, día a día.
Me hablaron de tus manos, de tus pies...

Los días pasan lentos, uno a uno,
pero dañan y llagan y hacen hueco
y sombra sobre el alma.
                              Recuérdote
sentado en el pupitre, allá en la vieja aula,
hablando sobre Dios y la justicia,
viendo llegar el cierzo. Cada día que pasa
se te marca -también a mí- la llaga
del hombre acorralado.
                              Es doloroso, ya ves,
saberte casi muerto en medio de la vida.

Tu padre dijo adiós. Tu madre
repitió tus treinta años, y tu hermana
me aviolentó de golpe con tu hombría.

(Las sonatas)

 

 

 


Hablo, por hablar,
hoy que está desierto el mar
y una paz agreste invade
estas turolenses llamaradas
-------------------------de fuego y de dolor.

Hablo del día a día que sucede,
de las tardes que adiós nos despedimos,
de los hijos que llegan,
de las tierra que acogen nuestros cuerpos
y de todo aquello
que va formando, al fin, nuestra figura.

-------------------------Del paso indefinido
hablo también

y hablo, para quedar en paz con mi conciencia,
del tiempo jamás recuperado,
huido entre sonrisas, adioses y lágrimas,
que nadie reservó para el otoño.

Hablo del campesino y de su hondura,
del herrero que fragua su tristeza,
del minero que invade las entrañas,
del poeta que, a solas, agoniza.
Hablo de mi mujer y su esperanza.

Y hablo de este pequeño dios
que ha entrado encasa,
después de tantos días esperado.

-------------------------Hablo y hablo
y nunca sé por qué guardar silencio.


(Cantar y callar)


 

 

 

CANFRANC


Es la piedra y el reino de la piedra
lo que sobre los hombres permanece -de niño
escondí en esta tierra mi inocencia- después
de que la lluvia haya cesado. Aquí,
el águila no importa,
no importa la víbora ni el sarrio.
Sólo la roca aupada contra un cielo azulado
es lo que importa.

-------------------------Preguntad por el río,
la nieve, por el hielo. Preguntad
por la vida -yo la cogí por estos precipicios-
y nadie sabrá que responderos.

Es tan sólo la roca, lo repito,
lo que señala el valle y la vaguada.

-------------------------El pueblo, monótono, se aburre,
se emborracha. No existe el horizonte. La roca,
esa mano de Dios petrificada, es la única señal
que al hombre aguarda.


(Cantar y callar)


 

 

 

CESARAUGUSTA DOS


Cuando el cierzo desciende y se alza la niebla,
toda la ciudad -mi Zaragoza amada- se cubre de palabras
que surgen del silencio hacia la nada.

-------------------------Es entonces -el enorme Paseo
se hace suave y hermoso- cuando veo las cosa
como fueron: El niño, la explanada,
la vieja que vendía cacahuetes y almendras.
Pero cuando otra vez
el aire del Moncayo violentamente baja,
surgen los comerciantes
en paños y en alhajas
aupando a un tonto sabio
que viene a hablar del alma.

-------------------------¡Ay mi ciudad
con tantos pedestales
cubiertos de anónimas palabras!:
¿A dónde te diriges?

-------------------------Sólo tu espesa niebla
permite ver las cosas
igual que se veían en la infancia.


(Cantar y callar)


 

 

 

TE HE VISTO ENVEJECER


Te he visto envejecer entre mis manos,
mis caricias -tus manos me abrazaban
un día y otro día- sin poder detenerte,
detenernos.

-------------------------Tus ojos querían para mí
las cosas dulces, suaves,
aunque tú ya sabías lo violenta,
dura y desolada,
que está la vida. Y una vez,
y otra vez, me hablabas del camino.

-------------------------Y ya hoy
-Ana y Ángela, mis hijas,
te recuerdan- te veo como nunca lo hice:

Agobiada por años y más años,
por palabras y ausencias,
por dolores.

-------------------------Quisiera para ti
toda la paz del mundo. Toda la paz
que no pudimos darte.


(Cantar y callar)

 

 

 


BELCHITE


El árbol se levanta sobre la tapia hundida.
El viejo campanario -la paloma que había
huyó bajo la guerra- está desierto:
Todo es la sombra.

El monte desolado invade el patio,
el pozo seco,
el niño destrozado por la yedra.
Alguien recuerda -Antes estuve aquí,
hoy ya no vuelvo- por los muros de adoba calcinados:

¿Quién ha puesto el olivo
enfrente del olivo?

¿Quién ha dejado sangre
enfrente de la sangre?

¿Quién ha traído muerte
en contra de la muerte?

¿Quién, en fin, ha destruido al hombre
contra el hombre?

Sobre la casa yerta ya nadie se levanta.


(Cantar y callar)

 

 

 

NOS HACES UNA FALTA SIN FONDO

¡Hermano, hoy estoy en el poyo de casa,
donde nos haces una falta sin fondo!
...................................................... ..........
Oye, hermano, no tardes
en salir. ¿Bueno? Puede inquietarse mamá.
César Vallejo

Miguel:                      Y caminamos.
-------------------------Aunque se hizo el silencio
y no viniste, seguimos caminando.
-------------------------Atruena la ciudad.
Los verduleros -sus voces tan hirientes
ya no hieren- bajo tu ventanal
suavizan a desgarros la mañana.
-------------------------Atruena la ciudad
y en su silencio, tu nombre lo ha evocado
un joven escritor
-------------------------de menos de mil años
al preguntar por dónde te has marchado.
El resto,
los señores de alegres corbatines,
se agobian de queridas y de acciones
-------------------------y tu te quedas
solo.
-------------------------                   Mamá
quiere besarte sobre el rostro
-se lo hemos permitido-
y con su beso de lágrimas,

de atroces tiempos y recuerdos,
te has marchado de casa
apenas comenzaba a atardecer.
-------------------------Ella
te llora en los rincones
y la ciudad,
que apesta a soledades y decoros,
no puede olvidar
tus voces acusando,
-------------------------amando,
señalando injustas manos rotas
de jóvenes airados
con potencia de águila paloma en las palabras.
-------------------------Miguel:
mamá te vuelve a descubrir
cada mañana
y mira tus camisas,
-------------------------tus viejos pantalones,
tu boina de domingo,
tus zapatos de campo y de paseo
y te gesta de nuevo,
esta vez a lágrimas y llanto.
-------------------------Mi hija
-Ana pequeña ahijada tuya-
me pregunta cuándo vas a nacer
de nuevo,
para volver aquí, a nuestro lado.
-------------------------Y todo el gesto duro
de la vida,
se vuelca en mi costado
dañándome la ausencia
conque nos has dejado

(Treinta y cinco veces uno)

 

 

 


SE HAN MARCHADO


Se han marchado todos
y nadie ha vuelto
para cerrar la puerta.
-------------------------Esta, vieja y desguazada,
golpea contra le viento
en las noches de asombro
como si nadie la quisiera oír,
como si todos los páramos del tiempo
se encerrasen aquí,
sobre estas galerías de casas agrietadas.
-------------------------Y lejos,
más allá de las últimas carrascas,
alguien recuerda la cama
donde fue concebido con tristeza.


(Treinta y cinco veces uno)

 

 

 

 

 

NADIE EN LAS PUERTAS


Nadie en las puertas.
Nadie en los largos corredores
que conducen directos
hacia las antiguas plazas y viejos campanarios:
-------------------------Sólo el viento,
testigo del naufragio.
Nadie en los altozanos.
Nadie en las parideras
batidas por el sol
que llevan hasta el fondo de la sombra:
-------------------------Sólo el grajo
testigo del silencio de la tarde.
Nadie en los vestíbulos.
Nadie en los mercados
repletos de amapolas
para sustituir a los difuntos:
-------------------------Sólo el río
testigo de la sangre de la tierra.
Nadie nunca ya.
Nadie en ningún lado.
-------------------------Sólo el viento,
-------------------------          el grajo,
-------------------------             el río,
y el camino con piedras
erizado.


(Treinta y cinco veces uno)

 

 

 

ÚLTIMO PASO ENTRE LAS TUMBAS

a Pepe Sanchis y Magüi, que conmigo
conocieron Belchite.

Hemos ido otra vez, entre las piedras,
a través del partido panorama de la adoba
y el cierzo venteando en los rincones,
a aquel lugar -abandonado hoy-
donde papá mamó de nuestra abuela.
-------------------------Hemos ido de yerbajo hasta la tumba,
de bóveda caída hasta la fuente
y nadie presenció nuestra presencia.
-------------------------Está todo batido por la yedra.
Todo se hace cielo abierto hasta la entraña.
Todo se hace paisaje,
todo se hace monte,
solitario matojo, viento y horizonte.
Los recuerdos anidan entre el polvo,
la tapia derrumbada y el ocaso del cielo.
Un día y otro día los abaten,
los rompen, los trituran,
y al final ni tumbas, ni páramos ni yedra:
-------------------------Sólo olvido.


(Treinta y cinco veces uno)

 

 

 

DOMINGO DECEMBRINO


Se apuesta en el café
las últimas partidas de baraja.
-------------------------Din, dan.      Din, dan:
Las campanas domingo en la ciudad
tarde que avienta el viento
hasta la orilla.
-------------------------Y los muchachos
sueñan, en las paredes,
con posters que se clavan
trayéndoles recuerdos de París
y de su audacia:
-------------------------Melenas,
pantalones, largos jerseys,
tristeza, vacío en las espaldas.
Y un guateque moral
atardece el domingo
en las casas lujosas.
             El resto,
la ciudad, los chicos y las chicas
de ordinario, pasean vagamente
por los porches.


(Treinta y cinco veces uno)

 

 

 

 


ACUÉRDATE


Acuérdate de cuando fuimos niños
los turbios niños
de cuando fuimos vivos
por pura complacencia del destino.
-------------------------Mudos.
Turbios niños
-------------------------Callados
cuando fuimos niños
-------------------------Creciendo
silenciosamente educados.
-------------------------Nunca
fuimos realmente niños
en mitad del dolor amargo
de las guerras.
-------------------------¿Y ahora?
nunca seremos nada
-------------------------Nunca
es imposible así
con este aire de injusticia
brutal acometida
ante los ojos.
Acuérdate de cuando turbios
niños fuimos despoblados.
---------------Nada como entonces
a pesar de todo.


(Treinta y cinco veces uno)

 

 

 


HOY QUISIERA


Hoy quisiera olvidarme del mar,
del mar en las ventanas,
del dígale usted a todos buenos días,
seguimos por aquí,
así como siempre, muy buenos de salud
y de agonía.
-------------------------Hoy quisiera
no saber las palabras,
olvidarme los ritos, las maneras,
ser tan libre como la mano de una niña,
o el ojo de un pájaro en la niebla.
-------------------------Hoy quisiera
-queremos siempre y para nada sirve-
decir palabras lentas,
melodías colgadas de la sombra,
sueños que se entrecruzan, heroicas campanas.
-------------------------Pero somos de aquí,
del billete señor,
la carne va subiendo
y el hígado del viejo se estropea.
-------------------------Somos
de las tardes de fútbol.

Hoy quisiera
-quieres tantas cosas-
cerrar de una vez esta ventana
y descansar del ruido de allá afuera.
-------------------------Pero entran el mar,
el ruido y el regusto brutal
de toda esta tierra.
-------------------------Somos de ahí,
de enfrente, justo al lado
donde se ama y crea.
-------------------------Somos
-y hoy yo quisiera...-
del urbano paisaje de la tierra
y aquí no hay quien se salve
de la hoguera.


(Treinta y cinco veces uno)


 

 

 

COMO UN ARDIENTE NIÑO (III)

A Ignacio Ciordia

Nevaba ¿lo recuerdas? por el interminable paraíso de las hojas
aquella tarde en que por Ruiseñores
-los pájaros habían perecido en el otoño-
regresábamos a casa con la palabra dura
del mastodonte hermoso

que Miguel insistía en mencionarnos
cada día que a solas
convivíamos con él.
-------------------------Nevaba. Y la ciudad entera
cubierta de palomas
nos atrajo hasta el fondo de un café aclimatado.
Allí tomamos churros
y café y una copa de algo insustancial
que nos condujo, desbocadamente, al recuerdo
de todos los enigmas surgidos en la historia.
-------------------------Luego, de vuelta a casa
-la nieve estaba detenida en los aleros-
nos vimos completamente solos en medio de la noche
caída sobre el suelo de repente.


(Poemas y canciones)

 

 

 

 


COMO UN ARDIENTE NIÑO (XIII)
PORTARRETRATOS

Estaban todos
vestidos de inútiles abuelos
sonrientes muchachas comprendidas
entre primeras comuniones y días de excursiones al monte.
Agolpados en fila
o en solitarias poses inútiles
recuerdos de cuando cuba y guerra aquella de marruecos
felizmente perdidas hace años.
-------------------------Venían avanzando
hacia parientes próximos
y cada vez más muertos
cercanamente muertos a mamá
o al abuelo paterno
que vendía chatarra allá en un pueblo
belchite le decían.
-------------------------Y luego los hermanos

o los primos o los hijos de los primos
y de hermanos. Todos en la fila india
empujándote hacia la tierra.
-------------------------Todos vestidos
de amarillentos rostros viejos
mirándote de frente
sin reposo.


(Poemas y canciones)


 

 

 

COMO UN ARDIENTE NIÑO (XVI)


Los muros de la casa se derrumban.
Se caen a golpes, a pedazos,
y desde su interior las grietas del recuerdo
se deshacen. Surgen muros insólitos,
pedazos de baldosa, chimeneas perdidas
en las noches de viento.
Salen a flor colores inéditos
ocultos por el tiempo y el crepúsculo
crece dentro de uno
a cada nuevo golpe de piqueta
sobre el pequeño rincón.
------------Cuando ya todo
se ha quedado en silencio
y sobre las paredes crece el polvo,
la yerba decrépita de agosto,
uno vuelve los ojos
al rincón más íntimo del tiempo

para hallarse otra vez,
sabiéndose perdido entre las piedras,
inútilmente huido para siempre.


(Poemas y canciones)


TRIBULATORIO (F)


Cuando vuelvas
cuando cansado te sientes al borde del camino
y contemples el mar
como una luz vencida
y el otoño te traiga
el amargo sabor de los días agrestes
RECUERDA,
como si nada fuese a suceder,
tus infinitos pasos
huellas sobre las yerbas de otros días.

Luego crece
crece hasta sucumbir como un gigante
como una hormiga inútil
Tú y yo
y el celeste paisaje de las noches
habremos sido viento
palabras apresadas
miedo vencido
inútil NADA.


(Tribulatorio)

EL TIEMPO DIFÍCIL (I)


A nadie golpeamos
y fuimos, al contrario, empujados,
hasta caer de bruces en la yerba.

A nadie hicimos daño
y fuimos juzgados,
silenciados, hundidos, una y otra vez.

No tuvimos valor de levantar la mano
de poner la mejilla, el otro rostro lado
para recibir un nuevo golpe.

--------------Nada hicimos.

Enjugamos las lágrimas, el miedo,
arrinconamos nuestras dudas
-------------------------los odios
y seguimos intentando vivir -¿vivir?-
amargamente unidos al espacio vital
que nos ofrecen.

Ahora, luego, ya nadie
se pregunte
qué hacer, qué caminamos.

Estamos todavía absorbidos por la tierra
brutal, seca, infinita
que nos tiene apresados. (Tribulatorio)

 

 

EL TIEMPO DIFÍCIL (V)


Cantamos.
Cantamos por las calles -avenidas a medias-
con nuestro amor -¿amor aquello?- sobre
la espalda recién cicatrizada aún.
Y tardes enteras
en las vespertinas sesiones de cines humildes
cogidos de la mano -¿amor aquello?- inútilmente
horas y más horas. Hasta casi las nueve de la
noche.

--------Y luego el reverendo padre
en el púlpito barroco y torturado
acusándonos a todos -¿amor aquello?-
por unos besos nunca omitidos.

Y a pesar de todo
cantamos hasta abordar tus labios
con mis labios desesperadamente hartos
del silencio no vida tantas horas paradas
ante un escaparate iluminado.

¿Amor aquello?

Sí amor aquello
unido abrazo pleno hasta saciar la sed
del dedo la palabra el llanto
la agonía de los besos furtivos
en un baile aséptico domingo por la tarde
en la ciudad.


(Tribulatorio)

 

 

 

ÉRASE UNA VEZ (VII)


Paseamos de día tarde y noche
hasta alcanzar el fin del mundo
creyendo ver la aurora en todas partes
-------------------------y tus manos -como lentos
labios acariciándome- me anunciaban
la cotidiana esperanza de los ojos.

-------------------------Avenidas felices
ríos varados islas lejanas en nuestros oídos
repitiendo la voz incontenible de papá
siempre con su nostalgia pacífica
libre casa.
-------------------------Éramos tan amor
tan ojos vivos tan esperanza
que la dolida mezcla del otoño
nunca llegaba hasta nosotros.


(Tribulatorio)

 

 

 

ÉRASE UNA VEZ (VIII)


Por el otoño el viento
campeando en el río
-----------sobre el río
donde tú y yo
------------las tardes de domingo lentísimas-
anunciábamos campos veraniegos
ciudades con anuncios luminosos
dejando atrás
------------atrás aún-
la guerra. Charlot con su bigote
haciendo a Hitler
-----------y fotos memorables
de Auschwitz
atroces de hecatombe.

Y al caer la tarde
del domingo
la lluvia en la ciudad
girábamos a casa
-al hogar con mamá-
esperanzados siempre
en la más tierna adolescencia de los siglos.


(Tribulatorio)

 

 

 

LOS OLVIDOS (IV)


Para qué vamos a desmontar los cajones empolvados de los armarios. ¿Para qué? Estarán repletos de cadáveres cintas de colores crucifijos y textos apagados por la luz de los días. Estarán secretamente ocultos todos los grandes barcos que hundimos allí en los naufragios diarios que será doloroso ver los ojos perdidos de los muertos y escuchar el pequeño lamento de un espejo oculto en un rincón cualquiera del enorme desván de la azotea.

Para qué desmontar dentaduras postizas y labios que no besó ningún amante. ¿Para qué?


(Tribulatorio)

 

 

 

A


El mundo era una bola sumida en el silencio, sumida en el olvido, en el lejano llanto de las noches vacías.

Las pequeñas cosas
el mundo olvidado
no había labios
nada nada
nada había aún
sobre las rocas
sobre los girasoles muertos
sobre la soledad reinante
sobre el vacío.
------------------El viento
tan solo el viento
ululando suave
sobre los infinitos horizontes
de los pequeños seres
que a bandazos
iban creciendo allí
sobre las inhóspitas praderas
del olvido.
------------------Era una bola
sumida en le silencio
en el lejano llanto de las noches
perdidas.
------------Quietos
sentados
abocados al tiempo
a la infinita soledad de la vida
el hombre
la mujer
los árboles
los niños
estaban atrapados
en el oscuro plano de la noche.
----------Ni un mal rayo de sol
para cubrir la cúspide lejana
del olvido.


(Método de lectura)

 

 

E


El útero mamá en la frágil mañana de tus ojos cubiertos por la oscura corteza de los mares constantes. Saliendo hacia delante. Todos. Como un gran grito. El día. Haciéndose la luz del día en un compás pequeño de rayos. Sobre tus ojos rayos. El sol hacia delante.
Un otoño infinito
sobre la vieja solución del mundo.
Y aquel árbol
tan grito
tan perdido
tan metido hacia
el fondo
abriéndose las manos
al estío.
----------Todo un proceso
quieto calmado
casi mudo
de hacerse el mundo al mundo
el hombre a la mujer
ambos al niño
a la quietud pasiva de las horas
creciendo
en los viejos relojes
de catedrales infinitas
como la misma piedra
de la mano del viento
arrepentido.
----------El tiempo de las sombras
había comenzado
justo al toque
del rezo vespertino.


(Método de lectura)

 

 

 

 

 

 

I


La vegetal manera
de contemplar el llanto.
----------He aquí
las pequeñas praderas
y los rotos árboles
surgidos al empuje del sol.
Parques y avenidas con enormes castaños cubrirán
las ciudades el día en que los hombres hayamos
liberado al hombre.
Inciertos y pequeños
abetos del olvido
creciendo con la palma
vestida de nostalgias ausentes.
----------Crecen
en todas las enormes latitudes.
----------crecen
bosques de hayas de pinos
de palmeras. Infinitas palmeras
rompiendo de la arena
la raíz encrespada de la roca.
----------Y todo junto
en el crepúsculo rojo
de las tardes de agosto
cayéndose de golpe
por entre los almendros
tamizando las tierras
más agrestes.
Un bulevard de flores el día en que las manos dejen
de ser argollas en el rostro más tibio de tu hermano.


(Método de lectura)

 

 

 

O


Desde la interminable piedra hasta el ojo atónito del
perro cansino el corazón había derrotado el silencio
del alba.
------------Los pájaros cantores
iniciando la huída
hacia el poniente
y el vértigo del mar
asolado de algas
peces pescados untuosos
siguiendo el ritmo de las olas.
------------Todo había nacido
tras el ojo infinito de las hembras
cubriendo con sus labios
los párpados pequeños
de las crías turbadas.
------------Un fresco vendaval
crecía a gritos
por el suelo la tierra
el mar y el aire.
Cuando hacia el atardecer las bandadas de tordos aban-
donan las islas de olivares y regresan al lado de la
orilla del Ebro, el ritmo milenario de la vida se
vuelve a repetir.
------------Había comenzado
el miedo
la tristeza
la propia soledad del abandono.

(Método de lectura)

 

 

 

MUCHAS TARDES


en la destartalada calle de mi casa
una muchacha dulce
me preguntaba el nombre
de las flores que, en manojo,
apretaba entre sus manitas.
------------Hace tiempo que no me la encuentro.
He preguntado por ella
y nadie la conoce.
Pero yo me sabía los hombres
de sus flores y la recuerdo dulce,
pequeña, rubia,
como un amanecer apasionante
del verano.

(Método de lectura)

 

 


Mientras vosotros estáis con los grafismos
contándome la historia de los tiempos
escribo en el silencio de las aulas
palabras nostálgicas, recuerdos.

Mientras vosotros habláis de socialismos,
de movimiento obrero, de Bismarck el guerrero,
contemplo los objetos perdidos en el cielo
y escribo versos, tiernos versos de amor y regocijo.

Mientras crecéis para hombres y mujeres
y del ojo infantil os cuelga tanta vida,
asumo nostálgico este tiempo
que apenas si me queda entre mis dedos.

Mientras vosotros vais,
yo vengo.
Doloroso es cruzarse en el camino.

(Método de lectura)

 

 

TE VI EN EL JARDÍN DE LA MEMORIA


llamándome como cuando de niños
íbamos hasta el río a merendar.
------------Te vi oculta en los trigales
secos y duros de mi tierra
abandonando tus lágrimas de adiós
eternamente. Te vi.
Te veo a cotidiano modo
llamándome como nunca lo hiciste
cuando estuviste aquí junto a nosotros.
------------------------Luego todo se pierde
y la voz de los amantes vecinos
me derrumban tu imagen
perdida en el otoño.

(Jardín de la memoria)

 

 

TU VOZ SIEMPRE TU VOZ


en el cotidiano gesto
de las hojas cayéndose en otoño.
T te pregunto: ¿me recuerdas
aún en mi añoranza?
    Siempre tu voz
en los espejos rotos de mi infancia.

(Jardín de la memoria)

 

 

VOLVEREMOS A VERNOS EN OTOÑO


cuando los árboles inviten al sosiego
y en los ojos
de tantos desolados muchachos y muchachas
crezca la longitud del horizonte.
--------Nos veremos de nuevo frente al mar
o ante la soledad interminable
de este horizonte
al que llamamos monegros y sobre el que rebusco
la infancia tuya y mía abandonadas.
--------Nos veremos en el cruce orbital de dos caminos
o en el tremendo varadero
de las naves aquellas que llevaron
a Colón más allá del oeste.
--------Nos veremos de nuevo
cuando la eternidad sea tan sólo
un paisaje cubierto de claveles
surgiendo de la tierra herida por la mano
suavísima de una adolescente.

(Jardín de la memoria)

 

 

QUIERO LLEGAR AL MAR PARA SALVARME


quiero llegar al mar
que desconozco para huir de la furia
del árbol y la piedra
quiero llegar al mar inalcanzable
para seguir aquí
con la esperanza de huir eternamente
un día la mar de tierra y horizonte
que crece dicen al final de mi calle
sin salida.
Quiero huir hacia el mar
que tengo cobijado
en mi profundo corazón tan solitario.

(Jardín de la memoria)

 

 

EL ÁRBOL


---Permanece en silencio, solitario,
en mitad de la plaza
como un pájaro olvidado
o quizás como una nube amaestrada
por vientos tramontanos
No es ni sombra ni cobijo
de pájaros urbanos. No es, apenas,
el pudor de la tierra
izándose desde la tierra misma
hacia los cielos. Es, tan sólo,
un árbol ciudadano
bajo de mi ventana, más próximo al cemento
que a las grandes praderas
donde están sus hermanos
asentados. Tiene la palidez
de un empleado de banco y la turbia
timidez de los abandonados. Tan sólo
cuando pierde las hojas
recuerdo que es un árbol y lo amo.

(Jardín de la memoria)

 

 

BUENOS DÍAS


ciudad desangelada
donde reinan los tontos
y los santos se venden en vidrieras.
Buenos días
mudéjares difuntos,
árabes desolados
y romano-judíos de otros tiempos.
Buenos días
al corazón dulcísimo
del viejo vendedor de cachivaches
que aún me habla
como si fuese un niño
comprándole frambuesas de colores.
Buenos días al río
y a la estepa. A la huerta, salud.
Y a mis conciudadanos
un pago de largueza
frenética
en los amaneceres cruentos
del invierno.

(Jardín de la memoria)

 

 

 

25 de julio

Menudas las palabras,
los gestos diminutos,
las cotidianas voces;
He aquí lo que uno recoge
a lo largo del día.
--------Y mientras tanto,
sobre tu corazón crece la ausencia
de los labios queridos.
--------¡Qué enorme es el naufragio
tan cotidiano y duro de los hombres!
Sobre la mesa, como siempre,
mudo queda el diario
de un loco abandonado.


(Diario de un náufrago)

 

 


15 de enero

Nada hay en la voz
tan penetrante como la aurora
y sólo tú, lejana,
me traes a la memoria
la hermosura terrible
de mi tierra
curtida por ásperos paisajes
desolados.


(Diario de un náufrago)

 

 

10 de marzo
cumpleaños feliz

Nunca
vuelven
los infinitos
días
de la
infancia...


(Diario de un náufrago)

 

 

5 de Mayo

Todo huele a tierra próxima,
a lugar donde sentarse,
charlar con los amigos
de los tiempos que fueron
inútilmente abandonados.
--------Todo huele, esta tarde,
a primavera.


(Diario de un náufrago)

 

 

 

PAISAJE (1)


NI EL ÁRBOL ni la piedra
sienten piedad
de un cielo despiadado.
Árbol y piedras
contra el eterno entorno
desgarrado,
hacia no saber nunca
dónde renace el mar,
muere la tierra.


(Monegros)


 

 

PAISAJE (3)


EL PERFIL SE desangra..
Se rompe el horizonte.
Como un pájaro quieto
la sabina interrumpe la distancia.
El viento, atenazante,
lo desconcierta todo
y una ontina sedienta
rompe la longitud
de un cielo invertebrado.


(Monegros)


 

 

 

 

ETNOLOGÍA:
MUJER


HACIA QUÉ INFINITO lugar
lanza sus ojos?
En sus manos
cabe toda geografía de la Tierra
y en su gesto
un paisaje lunar
se llena de silencios.
Queda, guarda el recuerdo.
Como una sombra
emerge y huye a la cadiera:
el tiempo ha dibujado
sobre su frágil soledad
la difícil ternura de los hijos.


(Monegros)

 

 

ITINERARIO

--------Cuando José Manuel Blecua
--------iba al colegio

La plaza del Carbón y la del Carmen,
la calle del Azoque
en donde le Iris Park
anunciaba con luces los filmes de Charlot.
Y luego el Coso
con el enorme recinto de Escolapios,
allí donde el buen Goya
sufrió los avatares escolares.
Después Cerdán, con tiendicas menudas
de objetos artesanos, fajas la Bayonesa
y el sabor a pan tierno
que desde el horno invadía la calle.
Y el Mercado Central
repleto de palabras, tomates y lechugas,
anuncios de pescados
y ternascos menudos recién nacidos.
Al final Buen Pastor con Don Miguel mirando
los inocentes rostros de los niños
que iban ascendiendo, lentísimos, aquellas escaleras
tan pinas, tan cansadas,
tan viejas ya de alumnos que se fueron.
Y las campanas luego, desde San Cayetano,
anunciando el Rosario de las seis de la tarde.
Todo, como en un cliché
perpetuamente detenido.


(Tierra sin mar)


 

 

 

POEMA (AMARILLEA TODO)


Y en las hermosas luces
del otoño
oigo tu voz de nuevo
compañera
agrietando los riscos
y los valles
para seguir andando
hacia delante
con la esperanza tenue
de las lluvias.

Amarillea todo
hasta ese cobrizo azul que nos cobija
cuando octubre
y noviembre
se desgranan despacio por la tierra.

Amarillea todo
hasta esos pájaros que huyen
de las primeras voces
de la niebla.

Amarillea todo
hasta ese buen cansancio
que el camino produce
en la vereda.

Y a orillas de las huertas
como mensajes póstumos del hombre
se alzan piras de humo
y de silencio.

Sobre la tarde quieta
con los cierzos parados
al oeste
sube desde la tierra
un vaho tranquilo
que lo emborrona todo.

Y es precisamente
en esos días
cuando más te enternezco
tierra mía,
tierra de mil colores
a la que un día
dejaré que me abraces
y me duermas
sobre tu seno hondo
bajo el otoño dulce
que te anida.


(recitado en Las cuatro estaciones)

 

 

 

POEMA


Te escribo, Juan,
hermano,
ahora que la lluvia
recorta suavemente
los ruidos en la calle
para hablarte de que ayer,
allá arriba,
en el pueblo vacío
del lento somontano,
enterramos a la abuela
en aquel cementerio
cubierto de hierbajos,
arbustos,
y lápidas deshechas
por el tiempo,
las nieves
y el olvido.

Mientras ella yacía
en la alcoba tan grande
donde tú y yo
jugábamos de niños,
estuvimos la noche
recordando los tiempos,
los paisajes pasados,
las gentes que se fueron,
las tardes de domingo en la fuente,
que ahora
ya no mana aquella agua
que venía del frío.

Tantos trozos de vida recordamos
que el alba nos asaltó de golpe,
y el abuelo,
que apenas dijo nada de nadie
entre la noche,
murmuró suavemente:

Habrá que descenderla
y dejarla en la tierra
con los suyos.
Y la dejamos quieta
allí, bajo la yerba,
las nubes pasajeras,
los cierzos agoreros
y los riscos.

Luego, cuando salimos
ya no quedaba nadie
en el contorno.

Y aquí
en la ciudad de nuevo,
el abuelo,
viendo caer el agua
tras los vidrios
ha murmurado lento,
con sonrojo:

Hoy seguro que llueve
también
sobre la abuela
allá arriba
en el pueblo.


(recitado en Cantata para un país)


 

 

 

 

 

 

 

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de
José Antonio Labordeta

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ALGUNAS CLAVES PARA LA LECTURA DE LA OBRA DE J.A.L.
BIBLIOGRAFÍA Y DISCOGRAFÍA
SOBRE LABORDETA, BIBLIOGRAFÍA BÁSICA


José Antonio Labordeta con Javier Aguirre

 

Derechos reservados: de los poemas, J. A. Labordeta; de la Antología, Javier Aguirre.

  
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José Antonio Labordeta
P Á G I N A   P R I N C I P A L


18.6.01